El espectáculo lo ha acompañado, y desde que llegó
a las filas de los Mets de Nueva York, el protagonismo de
Johan Santana, ha alcanzado niveles extraordinarios. En el
esperado debut, el pitcher nacido en Tovar, respondió
como suele hacerlo, como un grande, a las expectativas de
todos, y en especial a la de los aficionados, que llenaron
las instalaciones del Doplhin Stadium.
Ayer en Miami poco importó que los Marlins perdieran.
La noticia fue que el venezolano, el Cy Young, respondió.
Admitió que sintió nervios, "mariposas en el estómago",
pero supo controlarlos, al punto, que se llevó la victoria,
permitió tres imparables, dos rayitas, y ponchó
a ocho bateadores. La alegría se multiplicó, y la
bandera de Venezuela, se convirtió en un símbolo
más del escenario deportivo.
Fotos: Vicente Correale
Montaje. Liana Calderón