Desde que el venezolano Miguel Cabrera pasó a cubrir la primera base ha cumplido con las expectativas. Y es que después de cometer cinco errores en 14 juegos en la tercera almohadilla, para el aragüeño ha sido un sueño su traspaso a la inicial.
En 23 encuentros en el primer cojín, Cabrera no ha cometido pifias y su soltura defensiva es evidente. Por lo menos así lo afirmó el manager de los Tigres de Detroit, Jim Leyland, quien, además, aseguró que esa es la posición ideal para el criollo.
"Miguel es un gran primera base. Tiene buenas manos y sabe leer los rollings en esa posición. Creo que tomé la mejor decisión cuando lo cambié a la inicial", dijo el estratega.
El buen desempeño de Cabrera no es una casualidad. Su perseverancia y empeño lo han hecho un mejor guante con el pasar del tiempo.
Uno de los responsables de su evolución es el coach de infield de los Tigres, Rafael Belliard, quien a diario afina las aptitudes defensivas del venezolano. Ayudados con una máquina de pitcheo, ambos ejercitan la lectura de los rollings y la postura adecuada al momento de defender. Todo esto bajo la supervisión de Leyland.
"La transición de tercera base a primera no es tan sencilla como muchos piensan. En la antesala dependes de tus reflejos, ya que la pelota sale muy rápido. Además, tienes que tener un guante muy seguro", aseguró Belliard.
"En la inicial todo es distinto, ya que pueden ocurrir muchas cosas. Tienes que ser muy inteligente, saber ubicarte y tener un buen disparo a las bases. Como ven, jugar en primera no es nada fácil", agregó.
Según el entrenador de los bengalíes, no cualquier pelotero puede asumir el reto como lo ha hecho Cabrera.
"Tengo muchos años en las mayores, y he sido testigo de la frustración de muchos jugadores que no han podido rendir en la primera base. Sin embargo, creo que si eres un buen atleta y te enfocas en mejorar, puedes lograrlo. Miguel es una prueba de ello", señaló Belliard.
Pese a su evolución como pelotero, el aragüeño sabe que todavía quedan muchos aspectos que afinar. "Estamos mejorando, gracias Dios todo ha salido bien", concluyó Cabrera. LG